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1. Escriturar la vivienda

Firmar una escritura pública de compraventa para transmitir un inmueble no es obligatorio, pero sí resulta muy conveniente para los compradores. Ello responde a que en los contratos privados no está presente un profesional que controle la legalidad del acto, como sí sucede con el notario y la escritura pública.

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2. Liquidar los impuestos

La firma de la escritura de compraventa origina para el comprador la obligación de pagar impuestos por la adquisición, que varían en función del tipo de inmueble.
En paralelo, los clientes que hayan adquirido una vivienda de segunda mano han de pagar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales. Este impuesto es gestionado por las comunidades autónomas, por lo que su cuantía varía.

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3. Inscribir la vivienda en el Registro de la Propiedad

Inscribir la vivienda en el Registro de la Propiedad es un trámite obligatorio para todas aquellos usuarios que deseen acceder a una hipoteca. Para ello, y después de la firma de la escritura, el notario se encarga de enviar vía telemática una copia de dicho documento.

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4. Cambiar la titularidad en el Catastro

Otra de las obligaciones que corresponde al comprador de la vivienda es comunicar al Catastro municipal en el que esta se encuentre el cambio de titularidad.
Para ello se ha de rellenar el impreso correspondiente, que debe contener los datos del nuevo propietario y del anterior, además de la vivienda vendida y de la escritura de compra.

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5. Dar de alta los suministros

La compra de una vivienda conlleva el alta o cambio de domiciliación de los suministros del inmueble, tales como agua, luz y gas.

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6. Pagar los recibos pendientes

La existencia de recibos pendientes es una problemática que puede afectar a muchos nuevos propietarios de viviendas. “Deberá hacerse cargo quien fuese propietario y usuario de tales servicios” en el momento en el que se generó el consumo pendiente de pago.

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7. Contratar el seguro del hogar

Si bien son cada vez más las entidades bancarias que como producto vinculado a la hipoteca obligan a contratar el seguro del hogar de la vivienda, aquellas que no lo hacen, así como los propietarios que no necesitan un préstamo de esta índole, se han de encargar de contar con un seguro que cubra las necesidades del hogar.

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